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5774 - Vayikra - Rabina Daniela Szuster

Parashat Vaikra 5774

Rabina Daniela Szuster

Esta semana comenzaremos a leer el tercer libro de la Torá, el libro de Vaikrá. La parashá comienza diciendo: "Llamó El a Moshe y le habló Adonai, desde la Tienda de Reunión diciendo…" (Vaikra 1:1).

Es interesante que en el Sefer Torá, la letra "א" (alef) de la palabra "Vaikra" aparece más pequeña que el resto de las letras.

¿Qué significará esta diferencia? Existen varias explicaciones.

Una es que, a pesar que el Mishcán (Tabernáculo) fue construido y que según cuenta la Tora, la Shjina (presencia divina) habitó en él, no puede haber un verdadero llamado de D”s a Moshe sino en la Tierra sagrada, en la tierra de Israel. Este comentario entiende la “alef” pequeña como un símbolo de que la relación entre D”s y Moshe no puede ser completa si no se desenvuelve en la Tierra del pueblo de Israel. Tierra en hebreo es “heretz” y comienza con la “alef”.

Según Rabeinu Iaacov Ben Asher (“Baal haturim”) no quería Moshe que aparezca en la Torá “Vaikrá” sino “Vaikar” (sin la letra “alef”) queriendo significar que el encuentro entre D”s y Moshe fue de casualidad y no hubo una verdadera intención por parte de D”s de llamarlo. D”s ordenó que se escribiera la palabra “Vaikrá”, queriendo decir que realmente D”s lo llamó a Moshe y no fue casualidad. Como Moshe era muy humilde, no pudo con su genio, y puso la “alef” pero pequeñita.

Una tercera explicación sostiene que D"s llamó a Moshé para hablarle y esta "alef" simboliza la actitud que tomó D"s en la conversación. Éste hizo de sí mismo un Tzimtzum, o sea que contrajo su presencia para poder escuchar y darle un lugar a Moshe en dicho diálogo.


De alguna manera, nos quiere enseñar cuál es la mejor manera de relacionarnos entre las personas. Que es muy importante retraernos un poco y darnos la posibilidad de escuchar al otro. No es nada fácil escuchar a nuestro prójimo, es todo un arte. Sin embargo, quien sabe escuchar, logra además de aprender mucho de los demás, una enorme empatía y puede construir vínculos fuertes y verdaderos.

¿Cuánto tiempo al día escuchamos a los demás más que hablar? ¿Somos capaces de realmente escuchar cuando alguien nos habla?

De la experiencia sabemos que no es fácil encontrar a alguien que escuche de verdad, más allá del psicoanalista.

Cuenta una historia que un viejito vivía en una pequeña habitación de un hotel en medio de la ciudad, y tenía fama de saber escuchar, estaba permanentemente solicitado por una gran cantidad de personas que se acercaban a contarle sus problemas. El viejito cebaba mate para sus visitantes y les ofrecía unas riquísimas tortas fritas.

Los miraba atentamente a los ojos mientras relataban sus problemas o simplemente, aquello que le contaban. Las personas salían de ese cuarto reconfortadas y encontraban un camino para comenzar a solucionar sus dificultades.

Una vez, un joven periodista oyó hablar de la fama del viejito y fue a hacerle un reportaje.

Este muchacho no tenía interés en contarle ninguno de sus problemas y sólo le preocupaba hacer un buen artículo para la revista en la que estaba trabajando.

Así fue que, apenas llegó, comenzó a hacerle preguntas de las más diversas. Sin embargo, su sorpresa fue enorme cuando observó que el viejito no contestaba a ninguna de sus preguntas. El anciano no reaccionaba a nada de lo que le decía y sólo seguía ofreciéndole mate con gran serenidad.

Después de unos minutos el periodista comprendió lo que estaba ocurriendo, se levantó de su silla, dio un fuerte golpe con la palma de su mano sobre la mesa y gritó:

–¡Usted es un farsante!¡Usted no puede escuchar! ¡Es sordo! ¡No contesta porque no escucha! ¿Dónde obtuvo la fama que tiene?

El vecino de cuarto escuchó los gritos del joven y entró para ver qué ocurría.

–¿Qué pasa? ¿Qué son esos gritos?

–¿Qué es esto? –replicó el periodista. –Este hombre no puede escuchar, ¿por qué tiene fama de ser el anciano más paciente de la ciudad, el que mejor escucha? ¿A quién quiere engañar?

–No quiere engañar a nadie –dijo el vecino. –Es verdad que este hombre se quedó sordo hace muchos años, pero, a pesar de eso, él, mediante su paz interior y su calma exterior, logra algo muy importante: con su sonrisa, su mirada y su actitud, provoca que, al contarle las cosas, vayamos descubriendo lo que hay dentro de cada uno. Nos enseña a descubrir la propia voz interior.

Pareciera ser que para escuchar de verdad no se necesita solamente escuchar con la audición, sino, con una postura especial, la mirada, la serenidad y una actitud de respeto y cordialidad, son la gran clave para lograrlo.

Este hombre, que era sordo, podía oír mucho más que personas que no tienen problemas de audición. Una verdadera escucha es más profunda, intensa e interesante que el mero hecho de estar presente cuando alguien habla.

En la tradición judía hay varias fuentes que nos hablan acerca de la importancia de escuchar.

Una explicación a Pirkei avot dice: “El ser humano posee dos orejas y una boca ¡para que escuche mucho y hable poco!

En Pirkei Avot hay varias enseñanzas sobre esta idea de escuchar:

-“Me eduqué entre los sabios y no encontré algo mejor para el cuerpo que el silencio” (1:16). Para escuchar, debemos hacer silencio.

-“Todo aquel que habla en demasía, incurre en error” (1:15). A diferencia de lo que en general se piensa, es más sabio el que sabe callar que el que no para de hablar.

De hecho, uno de los versículos que repetimos varias veces al día y de suma importancia en la tradición, el “Shemá Israel”, también se trata de escuchar.

La famosa frase del pueblo al recibir la Torá fue: “Naasé ve nishmá”, “haremos y escucharemos”.

En Pirkei Avot también surge la pregunta de quién es sabio: el que aprende de todos los seres humanos. Para aprender se necesita callar y escuhar.

Además de la explicación de nuestra parashá, D”s aparece en muchas fuentes como alguien que nos escucha. Por ejemplo, en una de las brajot de la amidá que rezamos todos los días, la que finaliza diciendo “Shomea Tefila”, “quien oye nuestras plegarias”.


Como seres humanos, no podemos vivir sin comunicarnos pero nos cuesta bastante dialogar y escuchar. Nos cuesta “contraernos”, como lo hizo D”s, y realmente escuchar lo que nuestro prójimo nos intenta decir.

Si bien es difícil escuchar, cuando lo logramos, somos capaces de construir lazos de amor muy fuertes, quienes nos sostienen y nos permiten amar y sentirnos amados.

Quiera D”S que el mensaje de esta parashá nos ayude a poder contraer nuestro orgullo y vanidad y a ser capaces de dar un lugar a nuestro prójimo, comprenderlo, aprender de él y además, dándonos la posibilidad de crear relaciones verdaderas, trascendentes, fuertes y sinceras, llenas de amor y de amistad.

¡Shabat Shalom!


 

Parashat

VA-YIKRA


Rabbi Daniela Szuster


This week we will begin to read the third book of the Torah, the book of Leviticus. The parsha begins: " And He called to Moses, and the Lord spoke to him from the Tent of Meeting, saying..." (Vayikra 1:1). Interestingly, in the Sefer Torah, the letter "א" (alef) of the word "Vayikra" appears smaller than the other letters. What does this difference mean?


There are several explanations. One is that, despite the Mishcán (Tabernacle) was built and which according to Torah, Shjina (divine presence) dwelt in it, can´t be a real call - from G "D a to Moshe but in the sacred Earth in the land of Israel. This comment means the little "alef" as a symbol of the relationship between D "s and Moshe can not be complete if it does not evolve in the Land of Israel. Earth in Hebrew is "heretz" and begins with "alef."


According to Rabbeinu Yaakov Ben Asher ("Ba'al Haturim") Moshe did not want to appear in the Torah "Vayikra" but "Vaikar" (without the letter "alef") to mean that the encounter between G "d and Moshe was a fluke and no a real intent on the part of G "d to call him. G "d ordered to write the word" Vayikra "meaning really G" d called him and was no fluke. As Moshe was very humble, failed with his genius, and made the "alef" but tiny. A third explanation holds that G "d called Moses to speak and this" alef "symbolizes the attitude we took G" d in the conversation. This made ​​itself a Tzimtzum means that their presence contracted to listen and give you a place to Moshe in such dialogue. Somehow, we want to show what the best way of relating between people is. That is very important to dissuade us a bit and give us the opportunity to listen to others. It is not easy to listen to our neighbor, is an art. However, who knows how to listen, and learn achieves much of the other, an enormous empathy and can build strong and true links. How much time a day listening to others rather than talk? Are we able to really listen when someone speaks? From experience we know that is not easy to find someone who really listens beyond the psychoanalyst. Tells a story that an old man living in a small hotel room in the middle of the city, and had a reputation for listening, he was constantly visited by a lot of people who came to tell their problems. The old made made matte for their visitors and offered them some delicious fried cakes. He saw their eyes intently as they told their problems or simply what they told .


People came out of that room and comforted found a way to begin to solve their difficulties. Once, a young journalist heard of the fame of the old man and went to do a story. This boy had no interest in telling any of their problems and only cared about doing a good article for the magazine that was working And so, just arrived, began to ask questions of the most diverse. However, their surprise was great when he noticed that the old man did not answer any of your questions. The old man did not react to anything I was saying and just kept offering matte with great serenity. After a few minutes the reporter understood what was happening, he rose from his chair, took a heavy blow with the palm of his hand on the table and shouted: - You are a phony you cannot hear! you are deaf ! Do not answer because does not listen! Where did you get the reputation? The room neighbor heard the screams of the young and went to see what was happening. - What is it? What are those cries? - What's this? The reporter replied. 'This man can not hear, why is reputed to be the most patient of the old city, the best listener? To whom wants to fool? He does not want to mislead anyone, 'said the neighbor. -It is true that this man is deaf for many years, but despite that, he, by his inner peace and calm exterior, achieved something very important: her smile, her look and her attitude causes, the tell things, let's discover what is inside of each. It teaches us to discover our own inner voice. It seems that to really listen not only need to listen with the hearing, but with a special posture, gaze, serenity and an attitude of respect and friendliness are the key to achieving great. This man, who was deaf, could hear more than people without hearing problems. A true listening is deeper, intense and interesting than the mere fact of being present when someone speaks. In Jewish tradition there are several sources that tell us about the importance of listening. One explanation Pirkei Avot says, "Human beings have two ears and one mouth to listen a lot and talk little! In Pirkei Avot are several lessons on this idea of ​​listening: In Pirkei Avot are several lessons on this idea of ​​listening: - "I was brought up among the wise and did not find anything better for the body than silence" (1:16). To listen, we must be silent. - "Anyone who talks too much, errs" (1:15). Unlike what is generally thought, which is wiser than you know silence does not stop talking. In fact, one of the verses that repeat several times a day and important tradition in the "Shema Israel" is also about listening. The Famous phrase of the people to receive the Torah was "Nishma Na'aseh see", "we will do and hear." In Pirkei Avot also raises the question of who is wise: the learning of all human beings. Need to learn to shut up and listen. In addition to explaining our parsha, G "d appears in many sources as someone who listens. For example, in one of the brachot of the Amidah we pray every day, which ends by saying "Shomea Tefila", "who hears our prayers." As human beings, we can not live without have a comunication but we have trouble in communicating talk and listen. It costs "contract us", as G "d did , and really listen to what our neighbor trying to tell us.


While it is difficult to hear when we can do it , we are able to build strong bonds of love, that sustain us and allow us to love and feel loved. Want G "d' that this parsha help us to contract our pride and vanity and to be able to give rise to our neighbor, understand it, learn from it and also giving us the ability to create real, transcendent, and strong relationships sincere, full of love and friendship.

Shabbat Shalom!

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