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5783 - Beshalaj - Rabino David Laor

Shabat Shalom!


Durante mis cursos de Judaísmo he conocido a muchas personas que me han hecho muy variadas preguntas sobre el pueblo judío y una de las preguntas mas interesantes ha sido sobre los milagros. Porque dejaron de ocurrir milagros, prodigios y señales con el pueblo de Israel? Desde su nacimiento como pueblo, Bnei Israel fueron acompañados por una gran cantidad de milagros, desde las diez plagas, a través de la gran cantidad de prodigios durante los cuarenta años en el desierto, luego al llegar a la tierra prometida e inclusive con los profetas. ¿Que sucedió con ese nexo tan intenso de Dios con su pueblo escogido, que después de la destrucción del Templo, pareciera haberse “escondido” y los milagros de tipo sobrenatural, hayan dejado de existir?


Una de las explicaciones que ofrece Jazal (Los sabios) es que desde que los romanos destruyeron el 2do Templo, la Shjina – Divina presencia, dejo de acompañar al pueblo de Israel y que cuando eventualmente se construya un 3er templo, esta presencia retornara en forma abierta para todos. Otra explicación que suelo comentar es que después de que el pueblo judío ha sobrevivido siglos de persecución por tantos pueblos que han tratado de destruirlo, el mismo hecho de que hoy en día el pueblo judío continúe de pie y se haya levantado como Ave Fénix, de las cenizas del holocausto Nazi, es en si un milagro, que aunque no sea de tipo sobrenatural, se puede considerar como tal. La respuesta de las fuerzas de defensa en 1948 ante una desproporcionada fuerza de países árabes, que pretendían acabar con Medinat Israel, es considerado por muchos otro milagro. Quizás la pregunta mas importante sea: ¿Acaso son necesarios y si es así, cuantos milagros se necesitan para poder entender a la Divinidad?


Parashat Beshalaj la porción de esta semana, comienza con la salida del pueblo de Israel de Egipto. Después de las diez plagas que Dios infligió a Faraón y a Egipto para convencer a Faraón o como muchos creemos, a los israelitas mismos, acerca del poder de Dios, y después de hacerle entender a Faraón que debía dejar salir al pueblo hebreo, los israelitas iniciaron un viaje que desconocían lo extenso y complejo que sería. Quien lea la historia del Éxodo, notara de inmediato que hay algo que se repite una y otra y otra vez, a lo largo de toda esta porción de Parashat Beshalaj, y que de igual manera, se repetirá en el futuro a lo largo de la historia del largo proceso de cuarenta años en el desierto y eso fueron, los milagros.


Algo que también notaremos a partir de estas lecturas es una enorme falta de Emuna - fe en Dios, ese mismo Dios que llevo a cabo los prodigios de las plagas, de la apertura del mar, el mismo Creador del Mundo que les proporciono pan en forma de Maná, agua en el desierto, codornices como carne, y muchos milagros más. Pareciera un dilema casi equivalente al de aquellos padres modernos que tengan que controlar un hijo problemático, a quien hay que continuamente mantener, proteger y otras veces castigar. Es un problema teológico, pues podríamos preguntarnos simplemente ¿porque Dios tendría que haber sido tan benigno y condescendiente con un pueblo que no creía en El? Y veremos que la forma simple de Dios, de responder fue alimentar, proteger, dirigir y educar a un pueblo malagradecido, y todo ello como era de esperarse a través de… mas milagros. Es algo que leeremos en el resto de los libros de la Tora, que sucede una y otra, y otra vez.


Los milagros abundan particularmente en esta porción de Beshalaj e irán decreciendo poco a poco conforme el pueblo vaya avanzando en el desierto. A lo largo de la porción Beshalaj, Bnei Israel fueron testigos de la grandeza de Dios a través de sus milagros. Esta es la lista de milagros de esta lectura semanal:


1. Éxodo 13:21 “Y Adonai iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche


2. Éxodo 14:29 “Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda” aquella impresionante división del Mar Rojo.


3. Éxodo 15:23 “Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara (amarga) 24 Entonces el pueblo murmuró contra Moshe, y dijo: ¿Qué hemos de beber? 25 Y Moshe clamó a Adonai, y Adonai le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron


4. Éxodo 16:13 “Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento. 14 Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una escarcha sobre la tierra. 15 Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían qué era. Entonces Moshe les dijo: Es el pan que Adonai os da para comer”. El recibir diariamente el maná, el maná que se pudre si se guarda durante la semana pero que milagrosamente se mantiene intacto para Shabat. También comer carne de codornices.


5. Éxodo 17:6 “He aquí que yo estaré delante de ti allí sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo”. Nuevamente agua para el pueblo en Refidim.


6. Éxodo 17:13 “Y Yehoshua deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada”. El ultimo milagro de la porción Beshalaj. Un pueblo esclavo, que sin previo entrenamiento, capacitación, ni suficientes armas, logró vencer en la inesperada guerra contra Amalek.


Tenemos un total de seis milagros sobrenaturales en cuatro capítulos. Y podemos preguntarnos, ¿Cuántos milagros necesita una persona ver y experimentar con sus propios ojos para creer en Dios? Cualquiera de nosotros esperaríamos y confiaríamos que aquellos que fueron testigos presenciales de todos estos portentos no siguieran dudando, sospechando, ni estar inseguros ¡en lo mas mínimo! Pero no fue así...


¿Y que sucede con nosotros mismos? Acaso ¿no desearíamos encontrarnos en una posición, como dice la canción: "aquellos que tengan fe no temerán"? - ¿acaso no deseamos nunca perder la fe, aun en momentos en que la vida nos lleva (Dios no lo quiera) a tribulaciones? Seguramente si, pero entonces ¿como explicar lo que sucedió con aquel pueblo? La historia del Éxodo nos muestra que la realidad de la vida es mucho más compleja. La fe, en su esencia es un sentimiento interior, que desafortunadamente, no garantiza nada, ni de lo bueno ni de lo malo. Nunca sabremos cuáles son los planes de Dios para con mi persona, ni para con el pueblo de Israel ni para el mundo entero. Cada milagro es único e independiente. Un milagro no confirma la validez de un milagro anterior y no garantiza en lo absoluto que vaya a ocurrir un próximo milagro. Honestamente, como humanos podemos decir que cada milagro que haya sucedido en nuestras vidas, no necesariamente va a disminuir, nuestra necesidad natural de gritar, de quejarnos, de llorar en momentos de dolor y tribulaciones. Un milagro no es una vacuna que nos evitara sentir dolor ante difíciles problemas que tengamos que afrontar en nuestras vidas.


De ahí que el gritar o el quejarse, en realidad no representa una falta de fe, sino es la expresión de esperanza de que hay un Dios, que esperamos escuche nuestra aflicción y nuestras plegarias, y haga lo que creemos que es correcto y adecuado. Bnei Israel necesitaron de milagros sobrenaturales, pues era la única forma en que pudieran sentirse protegidos, alimentados y dirigidos. Una nación “bebé” recién nacida, que no conocía de leyes, ni de estatutos, que nunca había sabido lo que es la libertad, mucho menos la Divinidad, un pueblo que necesitaba de respuestas visibles, sobrenaturales que les hicieran sentirse confiados de su supervivencia en la mitad de un desierto hostil y pueblos que querían aniquilarlos.


Hoy, ninguno de nosotros necesita ya de milagros sobrenaturales. Nuestro pueblo es maduro, tiene mas de tres mil años de existencia, y la fe que ha demostrado a través de los siglos le ha otorgado en nuestros días, el respeto entre las naciones y un lugar de refugio en casa, en Medinat Israel. Pero si lo pensamos a fondo, los milagros aun están ahí, en la naturaleza, es solo cuestión de abrir nuestros ojos para percibir la belleza del mundo, de poner atención a los sonidos que nos ofrece, de saborear los sabores de los alimentos que podemos disfrutar o preparar con nuestras manos, de sentir el calor del día, o la brisa del mar, o el viento y la lluvia en nuestros cuerpos.


Es por esos milagros que aun bendecimos día con día en Tefilat Amida - La oración de pie: “Al niseja shebejol yom imanu - Por Tus milagros que diariamente están con nosotros, Erev, Boker veTzohoraim – en la noche, en la mañana y en la tarde”. Y si eventualmente llegamos a estar Dios no lo quiera, en problemas serios o tribulaciones, nunca dejemos de esperar por los milagros! Nunca dejemos de “gritar” y levantar nuestras voces en plegaria, sabiendo que siempre, y lo digo nuevamente: SIEMPRE hay alguien que nos escucha...


Shabat Shalom!

3 de Febrero, 2023

Rabino David Laor


 

Shabbat Shalom!


During my Judaism courses I have met many people who have asked me a variety of questions about the Jewish people, and one of the most interesting questions has been about miracles. Why did miracles, wonders and signs stop happening to the people of Israel? Since their birth as a people, Bnei Yisrael were accompanied by a large number of miracles, from the ten plagues, through the large number of prodigies during the forty years in the desert, then upon reaching the promised land and even with the prophets. What happened to such an intense bond of God with his chosen people, that after the destruction of the Temple, seems to have "hidden" and supernatural miracles have ceased to exist?


One of the explanations offered by Chazal (The Sages) is that since the Romans destroyed the 2nd Temple, the Shchina - Divine presence, stopped accompanying the people of Israel and that when a 3rd temple shall eventually be built, this presence will return in an open way for all. Another explanation that I often comment on, is that after the Jewish people have survived centuries of persecution by so many peoples that have tried to destroy them, the very fact that today the Jewish people continue to stand and have risen like a Phoenix, from the ashes of the Nazi holocaust, is in itself a miracle, that although it is not of a supernatural type, it can be considered as such. The response of the defense forces in 1948 to a disproportionate force of Arab countries, which sought to put an end to Medinat Israel, is considered by many to be another miracle. Perhaps the most important question is: Are miracles necessary and if so, how many miracles are needed to understand Divinity?


Parashat Beshalach, this week's portion, begins with the departure of the people of Israel from Egypt. After the ten plagues that God inflicted on Pharaoh and Egypt to convince Pharaoh, or as many of us believe, the Israelites themselves, of God's power, and after making Pharaoh understand that he should let the Hebrew people go, the Israelites began a journey that they did not know how extensive and complex it would be. Whoever reads the story of Exodus will immediately notice that there is something that is repeated over and over and over again, throughout this entire portion of Parashat Beshalach, and that in the same way, it will be repeated in the future throughout the entire story, the history of the long process of forty years in the desert and that is: miracles.


Something that we will also notice from these readings is an enormous lack of Emuna - faith in God, that same God who carried out the wonders of the plagues, of the opening of the sea, the same Creator of the World who provided them with bread in the form of Manna, water in the desert, quails as meat, and many more miracles. It seems a dilemma almost equivalent to that of those modern parents who have to control a problematic child, who must be continually maintained, protected and sometimes punished. It is a theological problem, because we could simply ask ourselves: why would God had to be so benign and condescending with a people who did not believe in Him? And we will see that God's simple way of responding was to feed, protect, lead and educate an ungrateful people, and all this as expected through... more miracles. It is something that we will read about in the rest of the books of the Torah, something that happens over and over and over again.


Miracles abound particularly in this portion of Beshalach and will gradually decrease as the people of Israel progresses into the desert. Throughout the Beshalach portion, Bnei Israel witnessed the greatness of God through his miracles. This is the list of miracles for this weekly reading:


1. Exodus 13:21 “Adonai went before them in a pillar of cloud by day, to guide them along the way, and in a pillar of fire by night, to give them light, that they might travel day and night”.


2. Exodus 14:29 “But the Israelites had marched through the sea on dry ground, the waters forming a wall for them on their right and on their left”. The impressive parting of the Red Sea.


3. Exodus 15:23 “They came to Marah, but they could not drink the water of Marah because it was bitter; that is why it was named Marah. 24 And the people grumbled against Moses, saying, “What shall we drink?” 25 So he cried out to Adonai, and Adonai showed him a piece of wood; he threw it into the water and the water became sweet".


4. Exodus 16:13 “In the evening quail appeared and covered the camp; in the morning there was a fall of dew about the camp. 14 When the fall of dew lifted, there, over the surface of the wilderness, lay a fine and flaky substance, as fine as frost on the ground. 15 When the Israelites saw it, they said to one another, “What is it?” —for they did not know what it was. And Moses said to them, “That is the bread which Adonai has given you to eat”. Receiving the manna daily, the manna that rots if it is saved during the week but that miraculously remains intact for Shabbat. Also they eat quail meat.


5. Exodus 17:6 “I will be standing there before you on the rock at Horeb. Strike the rock and water will issue from it, and the people will drink”. Again water for the people in Rephidim.


6. Exodus 17:13 “And Joshua overwhelmed the people of Amalek with the sword”. The last miracle of Beshalach portion. A slave people, who without previous training, preparation or enough weapons, managed to win the unexpected war against Amalek.


We have a total of six supernatural miracles in four chapters. And we can ask ourselves, how many miracles does a person need to see and experience with their own eyes to believe in God? Any of us would hope and trust that those who were eyewitnesses of all these portents would not continue to doubt, suspect, or be insecure in the slightest! But it was not like that...


And what happens to ourselves? Wouldn't we want to find ourselves in a position, as the song says: "those who have faith will not fear"? - Don't we never want to lose faith, even at times when life leads us (God forbid) to tribulations? Surely yes, but then how to explain what happened to that people? The Exodus story shows us that the reality of life is much more complex. Faith, in its essence, is an inner feeling, which unfortunately does not guarantee anything, neither good nor bad. We will never know what God's plans are for me, neither for the people of Israel nor for the whole world. Each miracle is unique and independent. A miracle does not confirm the validity of a previous miracle and does not guarantee at all that a next miracle will occur. Honestly, as humans we can say that every miracle that has happened in our lives is not necessarily going to diminish our natural need to scream, to complain, to cry in moments of pain and tribulation. A miracle is not a vaccine that will prevent us from feeling pain in the face of difficult problems that we have to face in our lives.


Hence, shouting or complaining does not really represent a lack of faith, but is the expression of hope that there is a God, who we hope listens to our affliction and our prayers, and does what we believe is right and proper. Bnei Israel needed supernatural miracles, as it was the only way they could feel protected, fed and directed. A newborn "baby" nation, which did not know of laws or statutes, which had never known what freedom was, much less Divinity, a people that needed visible, supernatural answers that would make them feel confident of their survival, in the middle of a hostile desert and peoples who wanted to annihilate them.


Today none of us need supernatural miracles anymore. Our people are mature, they have existed for more than three thousand years, and the faith that they have shown through the centuries has given them respect among nations and a place of refuge at home, in Medinat Israel. But if we think about it thoroughly, miracles are still out there, in nature, it's just a matter of opening our eyes to perceive the beauty of the world, paying attention to the sounds it offers us, savoring the flavors of the food we can enjoy or prepare with our hands, to feel the heat of the day, or the sea breeze, or the wind and rain on our bodies.

It is for those miracles that we still bless every day in Tefilat Amida - The standing prayer: “Al nisecha shebechol yom imanu - For Your miracles that are with us daily, Erev, Boker veTzohoraim – at night, in the morning and in the afternoon". And if we eventually find ourselves, God forbid, in times of trouble or tribulation, let's never stop hoping for miracles! Let us never stop "screaming" and raising our voices in prayer, knowing that always, and I will say it again: there is ALWAYS someone who listens to us...

Shabbat Shalom!

February 3rd, 2023

Rabbi David Laor

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