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5768- Itro - Rabina Daniela Szuster


Parashat Itro 5768


Rabina Daniela Szuster


En la parasha de esta semana se nos cuenta acerca de uno de los momentos más sagrados de la historia de nuestro pueblo, la entrega de la Tora de D”s al pueblo por intermedio de Moshe. Mañana leeremos los diez mandamientos, reconocidos como valores universales. Quizás no sea casualidad que leemos los diez mandamientos justamente esta semana.

Como habrán escuchado mencionar, este domingo es una fecha especial. No es una fecha que está incluida en el calendario judío pero sin duda es una fecha que nos incumbe como judíos.

En el año 2005, hace sólo tres años, la Asamblea General de las Naciones Unidas dictaminó una resolución en la que fijó el 27 de enero como día internacional en memoria de las víctimas del Holocausto. Eligieron esta fecha para que el mundo entero pueda recordar y conocer lo que verdaderamente ocurrió en aquella horrorosa época.

Se estimula a que los países elaboren actividades para mantener viva la memoria del Holocausto a fin de que las generaciones futuras no permitan actos de genocidio similares.

Un punto esencial de esta resolución es que “condena sin reservas cualquier negación del Holocausto”.

Sin duda, esta decisión de las Naciones Unidas tiene una importancia sin precedentes.

Por un momento pienso en millones de nuestros hermanos, quienes presenciaron las masacres y atentados más severos hacia la humanidad. Horrores que vieron con sus propios ojos, no por televisión ni en una película sino en el mismo cuerpo de una madre que lo ha engendrado o un padre que lo ha acariciado.

Un hijo o hija a quien ha cuidado con tanto amor y cariño. A su propia esposa o esposo, compañera o compañero de la vida. ¡Cómo soportar tanto dolor! ¡Quién puede soportar tanto sufrimiento!

Intento imaginar todos los pensamientos que se les han cruzado a millones de judíos en aquél tiempo. Entre tantos, seguramente habrá surgido la pregunta ¿cómo puede pasar esto? ¿cómo pueden morir millones de seres humanos y el mundo mira para otro lado? ¿dónde está la humanidad en estos momentos que asesinan a mi familia, a mis amigos, a mis hermanos?

Elie Wiesel, escritor, sobreviviente de la Shoa y ganador del nobel de la paz, relata acerca de su arribo a Auschwitz:

“Un prisionero se nos acercó [...] ‘Desgraciados, ustedes van al crematorio.’ Parece que dijo la verdad. No lejos de nosotros irrumpieron llamas de adentro de un hoyo, llamas enormes. Quemaron algo allí [...] Me pellizqué la cara: ¿vivo aún? ¿Estoy realmente despierto? No lo podía creer. ¿Cómo es posible que quemen a personas, niños, y el mundo quede en silencio?" (Wiesel, E., “HaLaila” (“La Noche”). Yediot Ajronot Sifrei Jemed. Tel-Aviv, 2005)


Como Elie Wiesel, muchos se han formulado la misma pregunta: ¿Cómo es posible que quemen a personas, niños, y el mundo quede en silencio?".

Seguramente si la indiferencia no hubiera sido tan grande no hubiesen podido asesinar a seis millones de judíos. Pero en aquél tiempo nos abandonaron. Por supuesto que hubo excepciones.

Sesenta años después de tanto horror, tres años atrás, somos testigos de un suceso que nadie hubiera imaginado tiempo atrás. Las Naciones Unidas y varios países de todo el mundo se propusieron educar, enseñar y lograr tomar conciencia de lo ocurrido en el Holocausto para que nunca más vuelva a suceder algo similar en la humanidad.

Esta resolución significa no sólo no quedarse en silencio frente a lo que ocurrió hace unas décadas sino no callarse en la realidad que vivimos hoy en día. Una realidad en que varios países del mundo insisten con negar el Holocausto y con eliminar a Israel del mapa del mundo.

Sin duda, este es un día en que como judíos debemos enseñar no sólo a nuestros jóvenes sino a nuestros vecinos. Transmitir a la sociedad en que vivimos todo el horror que nos ha ocurrido. Podría decir que es nuestra misión no sólo los 27 de enero de cada año sino cada vez que se nos da la oportunidad de conversar y dialogar con nuestros semejantes.

Como decía al comenzar, quizás no sea casualidad que en esta Parasha leamos los diez mandamientos. Valores que compartimos con toda la humanidad que lucha por los derechos humanos. “No matarás” es uno de ellos. Este domingo se unen a nuestra memoria y nosotros nos unimos a luchar contra la intolerancia y desigualdad en el mundo entero. Esperanzados que nunca más vuelva a ocurrir algo similar, nunca más se transgreda el mandamiento “no aseisnarás”.

Shabat Shalom!


 

Parashat Yisro 5768

Rabbi Daniela Szuster

In this week’s parasha tells us about one of the most sacred moments in our People’s history, the deliverance of G-d’s Torah to the people by Moshe. Tomorrow we will read the Ten Commandments, known as universal values. Perhaps it is not by chance that we read the Ten Commandments on this week.

As you must have heard, this Sunday is a special day. It is not a date included in the Jewish calendar, but without doubt it is a date that interests us as Jews.

On year 2005, just three years ago, the General Assembly of the United Nations passed a resolution where they set January 27th as an international day in remembrance of the Holocaust victims. They chose this date for the whole world to remember and know what really happened on that horrifying time.

Countries are encouraged to have activities that keep alive the Holocaust’s memory for the future generations not to allow similar genocide acts in the future.

An essential point of this resolution is that it “condemns without reserve any denial of the Holocaust”.

Doubtless, this United Nations decision has an unprecedented importance.

For a moment I think in millions of our brethren, who witnessed the most severe massacres and attempts against humanity. The horrors were seen by their own eyes, not by television or a movie, but in the same body of a mother who begot or a father who caressed his child. To a son or a daughter who has been cared with so much love and affection. To the wife or husband, a partner for life. How to bear so much pain! Who can endure so much suffering!

I try to imagine all the thoughts that have crossed the mind of millions of Jews during that time. Among many, maybe emerged the question: how could this be happening? How can millions of human beings die and the world turn it face? Where is the humankind in these moments when they are killing my family, my friends and my brethren?

Elie Wiesel, writer, survivor of the Shoah and winner of the Nobel Peace Prize, tells about his arrival to Auschwitz:

A prisoner came to us […] ‘Miserable, you are going to the crematory.’ It seems that he said the truth. Not far from us flames burst from a hole, big flames. They burned something in there […] I pinched my face: Am I still alive? Am I really awake? I couldn’t believe it. How could it be possible that they burnt people, children, and the world remain in silence” (Wiesel, E., “HaLaila” (“La Noche”). Yediot Aironot Sifrei Jemed. Tel Aviv, 2005).

As Elie Wiesel, many have made the same question: How is it possible that they burn people, children and the world remain in silence?”

Maybe if the indifference wasn’t so big they could not have murdered six million Jews. But in that time they forsake us. Of course, there were exceptions.

Sixty years after such horror, three years ago, we witness an event no one could ever imagine before. The United Nations and several countries from all over the world proposed to educate, teach and make conscience of what happened at the Holocaust so never again something similar happen to humankind.

This resolution means, not only not to remain in silence before what happened decades ago, but not to be silent in the reality we live nowadays. A fact is that several countries of the world insist in denying the Holocaust and eliminating Israel from the world’s map.

Doubtless, this is a day when as Jews we must teach not only to our youth but to our neighbors, also. To transmit to the society where we live in all the horror that has happened to us. I could say that is our mission, not only on January 27th of each year, but every time we have the opportunity to speak and dialogue with our fellowmen.

As I said at the beginning, perhaps it is not by chance that on this Parasha we read the Ten Commandments. They are values that we share with the whole humankind struggling for the human rights. “Thou shall not murder” is one of them. This Sunday they join in our memory and we join to fight against intolerance and unevenness in the whole world. Hoping that never again something like this will happen. Never again to transgress the command “thou shall not murder”.

Shabbat Shalom!

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