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5769 - Vayikrá - Rabina Daniela Szuster

VAIKRÁ 5769

Vaikrá - Levítico 1:1-5:26

28 de marzo, 2009 - 3 de Nisán, 5769


Rabina Daniela Szuster


Congregación B´nei Israel, Costa Rica


Para que exista un verdadero diálogo, es necesario “contraernos”

y escuchar a nuestro prójimo


Esta semana comenzaremos a leer el tercer libro de la Torá, el libro de Vaikrá. La parashá comienza diciendo: "Llamó Él a Moshe y le habló Adonai, desde la Tienda de Reunión diciendo…" (Vaikrá 1:1). Es interesante que en el Séfer Torá, la letra "א" (alef) de la palabra Vaikrá aparece más pequeña que el resto de las letras. ¿Qué significará esta diferencia? Tenemos varias explicaciones. Una es que, a pesar de que el Mishkán (Tabernáculo) fue construido y que, según cuenta la Torá, la Shjiná (presencia divina) habitó en este santuario, no puede haber un verdadero llamado de D”s a Moshé sino en la Tierra sagrada, en la tierra de Israel. Este comentario entiende la alef pequeña como un símbolo de que la relación entre D”s y Moshé no puede ser completa si no se desenvuelve en la Tierra del pueblo de Israel.


Según Rabeinu Iaacov ben Asher (Baal haturim), no quería Moshé que aparezca en la Torá Vaikrá sino Vaikar (sin la letra alef), queriendo con ello significar que el encuentro entre D”s y Moshé fue de casualidad y no hubo una verdadera intención por parte de D”s de llamarlo. D”s ordenó que se escribiera la palabra Vaikrá, queriendo decir que realmente D”s llamó a Moshé y que no fue casualidad. Como Moshé era muy humilde, no pudo con su genio, y puso la alef, aunque pequeñita.


Una tercera explicación dice que D"s llamó a Moshé para hablarle y esta alef en cuestión simboliza la actitud que tomó D"s en la conversación. Éste hizo de Sí mismo un Tzimtzum, o sea que contrajo su presencia para poder darle un lugar a Moshé en dicho diálogo. De alguna manera, quiere enseñarnos cuál es la mejor manera de relacionarnos entre las personas. Sabemos que la comunicación es un fenómeno muy complejo entre seres humanos. La siguiente cita refleja un poco dicha dificultad:


Un hombre siente que su esposa no lo comprende. ¿Qué puede significar esto? Podría significar que él cree que ella no comprende que él se siente abandonado. O él puede creer que ella no comprende que él la ama. O bien podría ser que él cree que ella cree que él es mezquino, cuando él simplemente quiere ser cauteloso; que él es cruel, cuando él solo quiere mostrarse firme; que él es egoísta, cuando solo quiere evitar que lo usen de felpudo.


Su esposa puede sentir que él cree que ella cree que él es egoísta, cuando todo lo que ella quiere es que él sea un poco menos reservado. Ella puede creer que él cree que ella cree que él es cruel, porque ella siente que él siempre toma todo lo que ella dice como una acusación. Ella puede creer que él cree que la comprende, cuando ella en realidad cree que no ha empezado siquiera a verla como una persona real, y así sucesivamente. (Watzlawick, Beavin y Jackson, en “Teoría de la comunicación humana”, 91)


Este relato es un poco cómico, pero expresa una realidad que solemos vivir diariamente. Como seres humanos, no podemos vivir sin comunicarnos, pero nos cuesta bastante dialogar y hacernos entender. O no nos hablamos y hacemos miles de conjeturas o hablamos pero no nos escuchamos. Muchas veces nos ocurre que cuando estamos cara a cara, intentamos dialogar con nuestro prójimo, pero en realidad ese acto se convierte en un monólogo. Nos cuesta “contraernos”, como lo hizo D”s, y realmente escuchar lo que nuestro prójimo nos intenta decir.

Si bien es difícil dialogar, cuando lo logramos somos capaces de construir lazos de amor muy fuertes, que nos sostienen y nos permiten sentirnos amados.

Que el mensaje de la parashá de esta semana nos ayude a poder contraer nuestro orgullo y vanidad, y a ser capaces de dar un lugar a nuestro prójimo, pudiendo de este modo crear relaciones verdaderas, fuertes y sinceras de amor y de amistad.

¡Shabat Shalom!

Rabina Daniela Szuster


 

VA-YIKRA 5769

Va-yikra - Leviticus 1:1-5:26

March 28, 2009 - 3 Nissan 5769


Rabbi Daniela Szuster

B´nei Israel Congregation, Costa Rica


For there to be a true dialogue, we need to “contract”

and listen to our fellow men



This week we start reading the third book of the Torah, the book of Va-yikra. The parashah begins with the words: “The Lord called unto Moses, and spoke unto him out of the tent of meeting, saying…” (Va-yikra 1:1). It is interesting that in the Sefer Torah, the letter “א” (aleph) of the word Va-yikra appears smaller than the rest of the text.


What does this difference mean? We have several explanations. One is that, despite the fact that the Mishkan (Tabernacle) had been built and that, according to the Torah, the Shehinah (divine presence) resided in this sanctuary, there cannot be a real summons from God to Moses unless they stand in the Holy Land, in the Land of Israel. This commentary understands the small aleph as a symbol, meaning that the relationship between God and Moses cannot be complete if it does not occur on the Land of the people of Israel.


According to Rabbeinu Yaakov ben Asher (Baal HaTurim), Moses did not want the word Va-yikra to appear in the Torah, but Va-yikar (without the aleph), thus meaning that the encounter between God and Moses was by sheer chance, and that there was no intention whatsoever on God’s part to call him. God ordered that the word Va-yikra be written, meaning that God actually summoned Moses, and that it was not by chance. Moses, being a humble man, could not bear it, so he included the aleph, although in very small caps.


A third explanation maintains that God called Moses with the purpose of speaking to him, and this aleph symbolizes the attitude adopted by God during the conversation. God made a Tzimtzum of Himself, that is, he contracted His presence so that Moses could have a place in the dialogue. Somehow, the text wants to teach us the best way to relate to people. We know that communication is a very complex phenomenon among human beings. The following quote reflects a little bit of such difficulty:


A man feels that his wife doesn’t understand him. What can this mean? It could mean that he thinks that she doesn’t understand that he feels abandoned. Or perhaps he thinks that she does not understand that he loves her. Or else it could be that he thinks that she thinks that he is small-minded, when he just wants to be cautious; that he is cruel, when he just wants to seem strong; that he is selfish, when he just wants to avoid being used as a doormat.


His wife may feel that he thinks that she thinks that he is selfish, when all she wants is for him to be less reserved. She may think that he thinks that she thinks that he is cruel, because she feels that he always understands whatever she says as an accusation. She may think that he thinks he understands her, when she in truth thinks that he has not even begun to see her as a real person, and so on. (Watzlawick, Beavin and Jackson, on “Pragmatics of Human Communication”, 91).

This story may seem funny, but it shows a reality that we live every day. As human beings, we cannot live without communication, but it is difficult for us to engage in dialogue and make ourselves understood. Either we do not speak and make thousands of conjectures, or we speak but do not listen. It often happens that when we are face to face with someone, we try to speak at, rather than “with” our neighbor, but in truth such action turns into a monologue. We find it hard to “contract” ourselves, as God did, and really listen to what our neighbor is trying to tell us.


Although it is difficult to really speak with people, when we manage to do it we are able to build strong ties of love, which sustain us and allow us to feel loved.

May the message of this week’s parashah help us learn how to contract our pride and vanity, and be able to give a space to our neighbor, thus creating true, strong and sincere relationships of love and friendship.

Shabbat shalom!

Rabbi Daniela Szuster


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